Patrimonio Unesco en Rumanía

Torre sajona de Sighisoara, en el Patrimonio de la Humanidad desde 1999.

Rumanía cuenta con un patrimonio Unesco poco conocido para el turista que inicia la planificación del viaje abriendo la guía de Rumanía. Sin embargo no por ello son ejemplos menores de las joyas arquitectónicas y culturales que podemos encontrar durante nuestra ruta.

Las iglesias de madera de Maramures son buen ejemplo de ello. Dispersas por toda la región fronteriza con Ucrania, poco señalizadas y casi siempre al final de una carretera por donde ya pensamos que nos hemos perdido, las iglesias (bisericas) de madera de Maramures suelen abrir sus puertas gracias a vecinos que nos enseñan su un estilo lejano al de las suntuosos centros de culto de España o Italia.

Los Monasterios de Bucovina quizá son la imagen más recurrente de las portadas turísticas de Rumanía. Sus magnificos frescos externos felizmente recuperados tras una ardua estrategia de restauración, maravillan por el espectáculo de colorido y la paz que transmite sus entornos ajardinados donde los monjes pululan intentando seguir su rutina de oración. Los monasterios de Arbore, Humor, Moldovita, Patrauti, Voronet, Suceavita o Neamt entre otros menores, suponen la mayor concentración de de pinturas murales del mundo.

La ciudad sajona de Sighisoara es el conjunto monumental más importante de Rumanía. Toda la ciudad es parte de un complejo de ciudad medieval poco alterado por el tiempo, que la Unesco no ha pasado por alto.

En el sur de Rumanía, encontramos las fortalezas dacias de los montes de Orastie. Se trata de los antiguos asentamientos del pueblo dacio, datados entre el I a.C i el I d.C, antes de la invasión romana. Aunque los restos no son muy representativos, la gran documentación sacada a la luz gracias a la excavación arqueológica ha puesto de relieve el alto desarrollo cultural de los dacios.

Las iglesias fortificadas de Transilvania eran auténticos fortines amurallados en la baja edad media. La fortaleza campesina de Prejmer fue designada patrimonio de la Unesco por la ser la más completa y mejor conservada de toda Transilvania, si bien el listado completo lo componen Biertan, Câlnic, Viscri, Dârjiu, Saschiz y Valea Viilor.

Monasterios del Valle de Olt
. Uno de ellos, el monasterio de Horezu fue incluido en la lista de patrimonio de la Unesco. Son la manifestación perfecta del arte de Valaquia que va del XIV al XVIII. Ligados a la historia de los Voivodas, estos centros religiosos no sólo siguen activos, si no que su comunidad aumenta cada año.

El Delta del Danubio que formó parte del patrimonio Unesco a partir de 1991 conserva una variedad de ecosistemas diferentes único en Europa. Centenares de especies de flora y Fauna se diseminan en las marismas que riega el Mar Negro.

Los siguientes sitios y monumentos se encuentran en la lista de lugares en evaluación por la UNESCO, por lo que pueden entrar a formar parte del Patrimonio Universal muy pronto.

El centro histórico de Sibiu con su Gran Plaza y los edificios y murallas que la rodean.