Suceava

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Iglesia con frescos en el exterior de San Juan

Suceva, la antigua capital de Moldavia entre 1388 y 1565 es hoy en día una ciudad que nos permite ut

ilizarla como base en la visita a la región rumana de Bucovina, al noreste de Rumanía. Podemos optar por dormir aquí y hacer excursiones y rutas a los diferentes monasterios pintados que forman parte del Patrimonio de la Humanidad de Unesco.

De hecho, uno de los alicientes de Suceava es el también incluido en la lista de Unesco, el Monasterio de San Juan el Nuevo. La iglesia, consagrada a San Jorge en 1514 y finalizada en 1552, es uno de los primigenios templos decorados con frescos en el exterior.

Fueron varios los reyes que fomentaron su edificación, desde Bogdan III a Stefanita Voda, pasando por los frescos del Viejo y Nuevo Testamento que fueron completados durante el reinado de Petru Rares, uno de los periodos más gloriosos para este tipo de ornamentación en los mosaicos de Bucovina.

Si bien el estilo de los frescos de San Jorge recuerda a otros monasterios como el de Moldovita o Humor, otras secciones como El Himno de la Muerte, el árbol de Jesse o la leyenda del Hijo Pródigo son muy característicos. De la iglesia podemos destacar el pavimento de mosaico, las reliquias de San Juan y la torre.

Sin embargo, la iglesia más antigua de la ciudad es la Biserica Mirauti, fundado por Petru Musat entre 1380-1390. Aquí se coronaron los primeros voivodas moldavos. El templo actual es fruto de una remodelación a finales del XIX. Además, en Suceava hay otras iglesias destacadas como  la Principesca o de San Demetrio, con su torre del relo; o la iglesia de San Juan Bautista del XVII; además de San Nicolás, la Iglesia de la Resurrección, la de San Simeón, o la de la Santa Cruz.

La ciudad no es excesivamente grande y se puede recorrer a pié, sin necesidad de utilizar transporte público. Pese a ver una ciudad moderna, Suceava se asienta sobre un centro que durante la edad media fue de importancia estratégica para Esteban el Grande, quién fortificó la ciudad y estableció una corte principesca que fue vital en la historia rumana.

Ciudadela del castillo de Suceava
Ciudadela del castillo de Suceava

Paseando podemos cruzar el río y subir el parque donde está la enorme estatua de Esteban el Grande. En esta misma parte del río está la Ciudadela. Esta fortificación castigada por el expolio -que al mismo tiempo permitió utilizar sus piedras para levantar la ciudad- no muestra hoy en día el esplendor que tuvo cuando Petru Musat la ordeno levantar a finales del siglo XIV, ni cuando Alexandru cel Bun lo reforzó para paliar los arrebatos bélicos de los otomanos. Esteban el Grande añadió el foso, contrafuertes y nuevos bastiones, y tras muchos asedios y resistencia, cayó en 1675.

Monasterio de Zamca

La comunidad armenia de Suceava fundó en 1551 el monasterio de Zamca al oeste de la ciudad. Este complejo arquitectónico es una mezcla de recinto amurallado con motivos góticos y orientales.

De Museos

En Suceava podemos estar perfectamente durante uno o dos días saliendo y entrando en museos, y es que la ciudad alberga una variedad que va empieza con el Museo etnográfico de Bucovina o Museo de Arte Popular (Muzeul de Etnografie Hanul Domnesc en Str. Ciprian Porumbescu 5), que cuenta con una abundante colección de objetos, cerámicas, utensilios de madera  y trajes tradicionales de la región del norte de Rumanía.

Para conocer la historia de esta región que ha pasado a estar dominada por numerosos conquistadores, nada mejor que el Museo de Historia de Bucovina (de martes a domingo). Sus 26 salas relatan las vicisitudes de Suceava, con especial atención a la Edad Media, y donde la Sala del Trono recrea la corte del rey Esteban el Grande, con mobiliario, armas y trajes de la época.

Al lado de la ciudadela real, al aire libre, encontramos una colección de 80 edificios que representan los diseños de la arquitectura rural de Bucovina, incluida una pequeña iglesia del siglo XVIII. En Rumanía es muy habitual encontrar estos museos a cielo abierto, que salvaguardan los viejos sistemas de vivienda, que a menor velocidad que en otros países europeos van desapareciendo frente al cemento.

Los otros museos que completan esta ruta cultural son la casa museo del etnógrafo Florea Marian y la colección de Ciencias Naturales y Bellas Artes, que aglutina piezas paleontológicas y de fauna y flora, con obras pictóricas y esculturas de artistas rumanos.

Suceava es también conocida por su comunidad judía, que se estableció en el siglo XVI, siendo 18 las sinagogas que había antes de la segunda guerra mundial. La reconversión urbanística del periodo comunista derribo la mayoría, si bien aún hay una, Gah que cuenta con dos cementerios judíos, que pueden completar la visita a la ciudad.

En los alrededores podemos decidir entre la iglesia de Patrauti, el único convento de monjes fundado por Esteban el Grande; el monasterio de Dragomirna , o las ya mencionadas iglesias con pinturas patrimonio Unesco: Voronet, Moldovita, Humor, Suceavita y Humor.

Como llegar a Suceava

Las conexiones nacionales de avión permiten volar desde Bucarest hasta Suceava en una hora. El viaje en tren es de 6 horas aproximadamente, y en coche depende del tráfico y del estado de las carreteras de 6 h. y media a 8h. y media.