Unos 100 rumanos se refugian en una iglesia de Belfast por un brote de racismo

Niños llorando, hombres y mujeres presas del pánico que huyen de la violencia racista obligados a buscar refugio en una iglesia. Es Europa, pero no es la Europa que fue soñada al finalizar la Segunda Guerra Mundial. La brutal persecución xenófoba a veinte familias rumanas, unas 115 personas, en Irlanda del Norte, sorprende a todo el mundo y aunque los políticos de Belfast hablan de «un pequeño grupo de racistas», esta no es la realidad. La realidad es que un adulto llegó a amenazar con degollar a un bebé de cinco días solo por ser rumano.

Familias rumanas escoltadas por la policia

Familias rumanas escoltadas por la policia

Los hechos sucedieron en el barrio del sur de Belfast de Lisburn Road, donde viven estas familias de rumanos y afectado por el desempleo. Durante las dos últimas semanas, estas familias fueron objeto de insultos y amenazas por parte de jóvenes y en algún caso fueron amenazados con pistolas. Pero los ataques se intensificaron las últimas noches. Los atacantes apedrearon y lanzaron botellas contra las viviendas en que residen estos inmigrantes, rompiendo puertas y ventanas.