Cine rumano de Radulescu en España

“En el cine rumano actual hay auténticos cineastas y, al tiempo, también hay imitadores”, si bien ello no debe impedir valorar que en el país ” hay un cine de autor auténtico, del que se pueden ver distintas voces”, afirmó Radulescu al presentar junto a Melissa de Raaf su film “First of All, Felicia” en el Festival Internacional de Las Palmas de Gran Canaria, donde compite en la sección oficial.

Tras hablar de esa su primera película como director, un drama familiar de 2009 ambientado en el paso del tiempo en una Rumanía marcada aún por la memoria trágica de la dictadura relativamente reciente que ha co-dirigido junto a De Raaf, de nacionalidad holandesa, el cineasta contestó con esas palabras a la pregunta de si las últimas películas hechas en su país no tienden a repetirse.

Rumania, país invitado al Festival Internacional de Cine de Morelia

Los organizadores del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM). dieron a conocer la lista de obras participantes en la competencia oficial, así como en las proyecciones especiales, que conformarán la séptima emisión del encuentro cinematográfico a realizarse entre el 3 y el 11 de octubre del 2009.

Por lo que toca a las cintas que entrarán en competencia, el organigrama destaca tres categorías: la sección Michoacana, la sección de Cortometraje Mexicano, y la sección de Documental Mexicano. En la primera de ellas se presentarán 11 obras, 45 en la segunda, y 20 en la tercera.

Por lo que toca a las presentaciones fuera de competencia, el calendario señala 17 cintas distribuidas en tres categorías más: Funciones Especiales, con dos cintas; Cine sin Fronteras, con seis trabajos, y Programa para Niños, que reúne nueve películas más.

El anuncio se da luego de que el cuerpo organizador desarrollara cursos de capacitación sobre producción, guionismo, y análisis cinematográfico dirigido a cinéfilos, y promotores del séptimo arte, como parte de los trabajos previos al arranque del encuentro internacional.

Aunque las actividades anteriores forman parte de la estrategia de difusión que el FICM implementó en años anteriores, la emisión del 2009 incluirá por primera vez el homenaje al arte cinematográfico de un país en específico, en este caso Rumania, mientras que el homenaje a un director en particular se dedicará al desaparecido realizador estadunidense John Huston, a través de la proyección de los filmes que realizó en México, entre ellos Sierra Madre, Bajo el volcán y La noche de la iguana.

Cine rumano 4 meses, 3 semanas, 2 dias.

Por Eva Pereiro López www.ojosdepapel.com. A Cristian Mungiu le ha sorprendido el éxito, este director rumano, un total desconocido en España hasta ahora, está en boca de todos. Ha arrebatado incontestablemente los mayores premios del cine europeo, la Palma de Oro en el último Festival de Cannes 2007 y del premio FIPRESCI a la Mejor Película del Año, con el público y la crítica rendidos a sus pies gracias a la magnífica y demoledora 4 meses, 3 semanas y 2 días, su segundo largometraje después de Occident (2002).

4meses3semanas2dias_cartelLa Rumania de Nicolae Ceausescu, año menos dos (1987). 4 meses, 3 semanas y 2 días es un drama escalofriante, una descripción minuciosa de un día concreto en la vida de dos amigas que comparten habitación en la residencia universitaria, Otilia (Anamaria Marinca) y Gabita (Laura Vasiliu). Esta última está embarazada, de ahí el título, tiene 23 años, pero desde 1966 el régimen totalitario ha prohibido la interrupción del embarazo. La consecuencia de aquello se cifró en miles de víctimas debido a los numerosos abortos clandestinos.

Pero en palabras del propio Mungiu, este film no es una historia en favor o en contra del aborto, tampoco lo es del comunismo, si no más bien un retrato de su generación, de la época de la edad dorada, como la llamaba la propaganda oficial. E insiste en distinguirse de Good by Lenin o de la excepcional La vida de los otros, y, sin embargo, sí hay puntos comunes entre 4 meses… y ésta última.

La fiel y pragmática Otilia es la verdadera y única protagonista de este drama desolador; Gabita únicamente sufrirá las consecuencias de su situación con pasmosa irresponsabilidad. La poderosa e inseparablemente dura mirada de Mungiu nos descubre la despreocupación de los estudiantes dedicándose al mercado negro en la residencia, la miseria de los ambientes inhóspitos y represivos, las calles oscuras e inanimadas, el miedo continuo a ser descubiertos, a la delación. Y en sintonía con la atmósfera y la época, la película ha sido desposeída de banda sonora. La perversión del régimen no es sólo que se haya usurpado la libertad, sino sobre todo la dignidad de las personas.

Un recorrido por la historia de Rumanía en ‘Mi hermoso Dacia’ un documental sobre las últimas décadas en Rumanía

BEATRIZ GURDIEL Dos amigos, Julio Soto y Stefan Constantinescu; un coche, el mítico Dacia, y una historia que contar, la de los últimos 40 años de un país que, casi sin darse cuenta, pasó de vivir una época de oro a sufrir las consecuencias de una férrea dictadura y un éxodo masivo, en un viaje a través de testimonios reales.

Una campaña del Gobierno rumano para renovar el parque móvil nacional de cara a su integración en la UE les dio la idea: utilizar el Dacia como hilo conductor para narrar los cambios experimentados por el país desde los primeros años de la dictadura de Nicolae Ceausescu hasta ahora. Así nació Mi hermoso Dacia, una película documental codirigida por Julio Soto y Stefan Constantinescu, que verá la luz este invierno, coincidiendo con el 20º aniversario de la caída del muro de Berlín. «No es una película de coches, ni una película histórica», asegura Soto a SÍ: «Es un viaje a través del tiempo que quiere reflejar la evolución de la soc i e -dad rumana a través de uno de los símbolos más importantes de Rumanía, el Dacia». Para ello, Soto y Constantinescu se embarcaron hace más de dos años en una intensa búsqueda de personas con historias reales a través de las cuales poder representar diferentes periodos de la historia rumana.

Todos debían tener algo en común: un Dacia. La empresa se puso en marcha a mediados de los 60, en medio del optimismo socialista de los primeros años del dictador Ceausescu, una época que en el documental narra el ex director de la compañía automovilística, «un tipo serio» al que los directores reconocen haber puesto en un «contexto bastante divertido ». El ejemplo de Belodedic Otro ejemplo es un futbolista de élite, Miodrag Belodedic, «que, a pesar de tenerlo todo, se ve obligado a escapar del país porque la escasez de todo tipo de productos era insostenible » en su viejo coche, reflejando «esa caída en picado de Rumanía».

Llega después la revolución y Dacia se adentra en la difícil transición a la democracia llegando hasta los últimos años de la historia de Rumanía, en los que el comunismo ha caído y la verdadera tragedia «es el éxodo de rumanos, que ha dejado zonas del país totalmente vacías porque la gente ha tenido que irse a Italia o a España en busca de trabajo », dice Soto.

Este punto de la historia de Rumanía se narra a través de las vivencias de dos hermanos que con su Dacia de 26 años «cruzaron Europa para llegar a Xátiva (Valencia), donde está su familia, y empezar a trabajar en una cooperativa de frutas». Según Soto, en esta parte final de la cinta aprovechan para «hablar de esos fenómenos que envuelven la vida del inmigrante actual, esas motivaciones por las que se acaba dejando todo lo que se ama». Muchas paradas, muchas historias, en una película que, pese a estar cargada de realismo y cierta tragedia, adopta siempre una sonrisa burlona. «Todo se ve desde una perspectiva diferente que seguro gustará»