Ataque de un oso en Targa Mures, al norte de Rumanía

El hombre sorprendió al animal a 50 metros de su casa. Varios turistas y nacionales han sido agredidos este verano por osos que bajan en busca de comidaUn hombre de 38 años de la localidad de Brancovenesti, en la provincia de Targu Mures, al norte de Rumanía, murió hoy tras ser atacado por un oso en el jardín de su casa.

Según informó la agencia local Mediafax citando fuentes policiales, la víctima sorprendió a la bestia en el jardín, situado a unos 50 metros de la vivienda, cuando se encontraba en el patio de su casa.

“Se acercó al oso para espantarlo, pero fue atacado y sufrió lesiones traumáticas graves”, explicó la portavoz de la Policía de la ciudad de Mures, Livia Popa.

El hombre fue asistido rápidamente por los servicios de urgencias, que no pudieron evitar su muerte.

Los ataques de oso provocan todos los años numerosos heridos en el centro y el norte de Rumanía, y es el segundo ataque en menos de un mes. Varios turistas y nacionales han sido agredidos este verano por osos que bajan de las montañas en busca de comida cerca de los pueblos.

El viaje de los principes de España a Rumanía concluye con una visita a un centro de acogida de menores

Los príncipes de Asturias han visitado en el barrio obrero Militari, ubicado al oeste Bucarest, un centro de acogida de menores regentado por los Hermanos Maristas, que alberga a 32 niños de un país en el que, según datos de Unicef, se abandonan más de 4.000 bebés al año.

principes_rumaniaCon esta visita, los príncipes concluyen su primera visita oficial a Rumanía, donde han mantenido encuentros con las principales autoridades del país y han respaldado las inversiones que las empresas españolas están llevando a cabo.

El centro «San Marcelino Champagnat» acoge desde 2006 a 32 menores abandonados o procedentes de familias conflictivas, alojados en cuatro hogares de los Hermanos Maristas.

La Comunidad de Madrid ha destinado a este centro 361.000 euros para el desarrollo de este proyecto, cuyo objetivo es formar social y laboralmente a jóvenes en situación de vulnerabilidad. La mayoría de estos 32 chicos y chicas, según ha indicado el padre Antolín, no tienen familia y, por tanto, pasan todo su tiempo en el centro, en tanto que los que todavía mantienen vínculos familiares pueden disfrutar con ellos las vacaciones y los fines de semana.

Según el padre Antolín, los menores permanecen en el centro hasta los 18 años, por lo que los Hermanos Maristas estudian la posibilidad de que después de esa edad puedan seguir tutelados en pisos de alquiler.

El Cluj campeón de la Supercopa de Rumanía 2009

El equipo de Cluj-Napuca CFR 1907, al noroeste de Rumanía, se ha proclamado campeón de la Supercopa de Rumanía tras ganar al AFC Unirea Urziceni por 3-2 en la tanda de penaltis.

Equipo de futbol de Cluj Napuca

Equipo de futbol de Cluj Napuca

El AFC Unirea Urziceni, campeón de Copa abrió el marcador tres minutos antes del descanso gracias a un cabezazo del capitán Cadu. Pero cuatro minutos después empató el campeón de la liga rumana tras un gran lanzamiento de falta de Sorin Frunza.

Los dos conjuntos pudieron adelantarse en el marcador con buenas oportunidades en el tiempo reglamentario pero el resultado no cambió y todo tuvo que decidirse en la lotería de los penaltis. El Cluj fue más efectivo y se llevó el título.

Formula 1 en Rumanía. Un sueño cercano

Rumanía quiere apuntarse al espectáculo de la Fórmula 1. Y lo hará de la mano de Jacques Villeneuve, el campeón del mundo que participará en el diseño y financiación del circuito, según confirma Le 10 Sport.

La presentación tuvo lugar esta semana en la capital rumana, Bucarest, y aunque Villeneuve tuvo que cancelar su presencia a última hora, su implicación en el proyecto sigue adelante, con tres posibles localizaciones para el autódromo a escasos kilómetros de la capital.

Jacques Samalens, dueño del Ramses Project Romania, asegura que se trata de “un proyecto para la creación de un circuito permanente con múltiples usos para turismos y competiciones internacionales, y a largo plazo para tener la capacidad de organizar una carrera de Fórmula 1″.

Cine rumano 4 meses, 3 semanas, 2 dias.

Por Eva Pereiro López www.ojosdepapel.com. A Cristian Mungiu le ha sorprendido el éxito, este director rumano, un total desconocido en España hasta ahora, está en boca de todos. Ha arrebatado incontestablemente los mayores premios del cine europeo, la Palma de Oro en el último Festival de Cannes 2007 y del premio FIPRESCI a la Mejor Película del Año, con el público y la crítica rendidos a sus pies gracias a la magnífica y demoledora 4 meses, 3 semanas y 2 días, su segundo largometraje después de Occident (2002).

4meses3semanas2dias_cartelLa Rumania de Nicolae Ceausescu, año menos dos (1987). 4 meses, 3 semanas y 2 días es un drama escalofriante, una descripción minuciosa de un día concreto en la vida de dos amigas que comparten habitación en la residencia universitaria, Otilia (Anamaria Marinca) y Gabita (Laura Vasiliu). Esta última está embarazada, de ahí el título, tiene 23 años, pero desde 1966 el régimen totalitario ha prohibido la interrupción del embarazo. La consecuencia de aquello se cifró en miles de víctimas debido a los numerosos abortos clandestinos.

Pero en palabras del propio Mungiu, este film no es una historia en favor o en contra del aborto, tampoco lo es del comunismo, si no más bien un retrato de su generación, de la época de la edad dorada, como la llamaba la propaganda oficial. E insiste en distinguirse de Good by Lenin o de la excepcional La vida de los otros, y, sin embargo, sí hay puntos comunes entre 4 meses… y ésta última.

La fiel y pragmática Otilia es la verdadera y única protagonista de este drama desolador; Gabita únicamente sufrirá las consecuencias de su situación con pasmosa irresponsabilidad. La poderosa e inseparablemente dura mirada de Mungiu nos descubre la despreocupación de los estudiantes dedicándose al mercado negro en la residencia, la miseria de los ambientes inhóspitos y represivos, las calles oscuras e inanimadas, el miedo continuo a ser descubiertos, a la delación. Y en sintonía con la atmósfera y la época, la película ha sido desposeída de banda sonora. La perversión del régimen no es sólo que se haya usurpado la libertad, sino sobre todo la dignidad de las personas.

Profesores y estudiantes de arquitectura rumanos de visita por la Pontevedra romana

Una veintena de estudiantes de arquitectura de la Universidad de Bucarest, en Rumanía, junto con varios profesores de este centro académico, visitaron Galicia por primera vez para interesarse por el patrimonio de origen romano descubierto en ciudades como Pontevedra. La expedición se acercó a las ruinas del futuro Museo de la Historia y recorrió otros espacios de interés cultural y turístico de Pontevedra.

Estudiantes de Rumanía por Pontevedra

Estudiantes de Rumanía por Pontevedra

La visita, que previamente pasó por A Coruña, Santiago y Padrón, forma parte del curso que organizan por cuarto año consecutivo la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid y la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Bucarest. Las actividades académicas se desarrollarán a partir de mañana en la localidad segoviana de Boceguillas, y estarán dedicadas a la restauración del patrimonio militar y las fortificaciones.

El alcalde de Constanza desata escándalo al desfilar con uniforme de soldado nazi

El alcalde de Constanza, la principal ciudad costera de Rumanía con más de 300.000 habitantes, ha desatado un escándalo en el país balcánico al desfilar el pasado sábado vestido de soldado nazi en una pasarela de moda, informó hoy la prensa local.

Intelectuales y personajes de la sociedad civil han criticado duramente la actitud del edil Radu Mazare, y el presidente del Centro para la Monitorización y el Combate del Antisemitismo en Rumanía, Maximilian Katz, ha pedido a la Fiscalía General que tome medidas contra el alcalde por “infringir la ley”.

Radio Pirenaica, la radio antifranquista en Rumanía

Entrevista a Victoria Pujolar, exlocutora de Radio España Independiente, ‘La Pirenaica’ Eloy Pardo/ laRepublica.es

Violeta de Radio Pirenaica

Violeta de Radio Pirenaica

Un medio potente para las ideas de izquierda, aplacadas por el pensamiento único. Eso fue La Pirenaica. Desde Radio España Independiente (La Pirenaica), entre los años 50 y 70 y de manera clandestina, Victoria Pujolar llenó centenares de horas de noticias y programas radiados en catalán. No sólo fue una batalla por la lengua catalana. Fue una batalla por la liberación de todo el país, entonces bajo el puño de hierro de una dictadura patronal nacionalcatólica. Había que hacer información de resistencia antifranquista, para dar cuenta de la lucha interior con que entregaban, a Cataluña y a España, los que soñaban por la libertad, la democracia y la República, es decir los derrotados de la Guerra Civil, brutalmente reprimidos -tanto moral como físicamente- por el franquismo. Victòria Pujolar, pintora y licenciada en Bellas Artes en su madurez, escapó dos veces de la prisiones del fascismo. Ahora vive en Madrid, de donde era su compañero, Federico Melchor, que también trabajó a La Pirenaica. Y sigue militando en el PCE y en el PSUC, desde una perspectiva ideológica que demuestra una clarividencia crítica difícil de escuchar en las nuevas generaciones de políticos. Su caso está perfectamente recogido en el libro de Teresa Pàmies Radio Pirenaica, la historia de Radio España Independiente.

¿Usted cree que ésta radio tendría que haber continuado después de la muerte de Franco?

Nuestra misión era cubrir una necesidad que tenía el pueblo. En España no existía libertad de expresión. Sólo nosotros ofrecíamos “la otra versión de las cosas”. La prueba de nuestro éxito es que nos escuchaba gente que no sólo era comunista: teníamos una misión amplia, internacional. Eramos una voz que daba noticias interiores de España, con una parte semanal en catalán de la que me encargué yo durante un tiempo (después de que lo hiciera Jordi Solé Tura). Dábamos informaciones que el régimen escondía y que la gente quería oír, porque no se sabía nada de lo que pasaba verdaderamente. Era una necesidad de la población y en cuánto hubo más o menos libertad de expresión creímos que la cosa ya no tenía sentido.

Pero hoy no hay ningún medio masivo con la orientación de ’La Pirenaica’, suficientemente crítico los poderes fácticos…

Debería existir algo, pero tendría que ser otra cosa, diferente de la radio clandestina. Llegada la democracia, teníamos ‘Mundo Obrero’ y ‘Treball’, pero sin la misma capacidad de expansión, aunque entonces, cuando todavía no estábamos legalizados ambos medios eran leídos por mucha gente. Teníamos un partido de masas, pero ahora ya no lo somos… con eso quiero decir que sin un partido de masas fuerte es difícil tener un medio potente. Es lo que pienso.

¿Cómo era su trabajo en la Pirenaica?

Yo era la voz catalana de la REI. Había muchos espacios que cubrir, sobre todo cuando se fue Jordi Sole Tura. Hacía un trabajo de militante. Necesitaban una voz, yo servía y punto. Pero no era mi único trabajo puesto que no cobraba nada. Tenía cuatro hijos y además estudiaba Bellas Artes en Bucarest.

¿Cuántos trabajadores tenía ’La Pirenaica’?

No lo sé. Era una radio completamente clandestina, incluso allí mismo, en el bloque socialista. No nos podíamos relacionar ni con los ex brigadistas internacionales rumanos.

¿Por qué?

Porque aquello estaba lleno de espías, que siempre hay. Nuestro trabajo era tan secreto que ni en casa nuestra, en Bucarest, sintonizábamos la Pirenaica. Fíjate que no sabíamos ni la dirección de los estudios desde donde retransmitíamos. Era un edificio del siglo XIX, de la burguesía, pero no sabíamos ni dónde estaba porque el coche oficial nos venía a buscar y nos dejaba in situ.

¿Cómo operaban?

Todo estaba muy bien organizado. Había una estructura con un director, Ramon Mendezona, y redactores. Cuando yo llegaba ya estaba todo escrito y preparado encima de la mesa para ser leído. Los locutores éramos españoles. Pero los técnicos eran rumanos, de la Securitate, o sea policías. Ellos procuraban que no conociéramos nada, no se fiaban. Estábamos en plena guerra fría y existía una batalla entre bloques por cortar las ondas de radio. ¡Había que extremar la seguridad para poder asegurar que aquella radio se escuchara permanentemente!

¿Los norteamericanos intentaron cortar las emisiones de la radio?

Sí. Intentaban localizar el punto exacto desde donde se retransmitía y entonces cortar el éter. Al principio ’La Pirenaica’ se hacía desde la URSS, en una ciudad interior muy alejada de Europa. Era más difícil cortarla. Pero al pasar a Rumania las cosas se ponían más fáciles para aquellos que no querían que entrara un poco de luz en Cataluña y España.

¿Porque se retransmitía desde Rumanía?

Porque había un repetidor muy potente. Los gastos de la Pirenaica se los repartían Rumanía y la URSS. Rumanía nos ofrecía conseguir equipamientos para la radio. Nos hizo falta una mampara muy cara que se fabricaba en Checoslovaquia. Y nos la enviaron sin que nosotros pagaramos nada.

¿Cada país del bando occidental tenía su radio independiente?

Sí, pero en Francia por ejemplo la propia Radio Nacional ya era suficiente. No necesitaban estar a fuera, en el exilio.

¿Les llegaban muchas cartas desde aquí?

Sí, muchas. Eran informaciones desde el interior. De esta tarea se encargaba mi marido.

¿Le gustaba el trabajo, se lo tomaba con militancia?

Era difícil, porque tenía hijos que mantener y además estudiaba. Pero cuando has estado en la prisión con otras mujeres republicanas todo lo que hacía lo hacía pensando en ellas, en las compañeras antifascistas aprisionadas.

En el libro ‘Radio Pirenaica’ de Teresa Pàmies se explican sus dos huidas de la prisión.

La primera vez no fue una fuga de prisión. Estaba en un campo de concentración en Francia, en 1939. Allí, a los refugiados republicanos españoles nos trataron peor que a cualquiera. Yo era jovencita, trabajaba en una fábrica de género de punto, en Toulouse. Y un día los alemanes entraron en la zona libre de Francia, que no era libre porque estaba bajo el Gobierno de Vichy. Y una de las primeras leyes que promulgaron fue la prohibición de dar trabajo a los españoles. Al empresario que nos contrató le confiscaron los papeles. Y al salir de la fábrica nos cogieron. ¿Y sabe a dónde nos llevaban?

A algun campo de exterminio…

A Matthaussen. Yo iba con mi madre, a quien también cogieron. A las seis de la mañana nos metieron en un tren de carga y a las 12 del mediodía estabamos ya en un campo francés, que era el paso previo para que nos llevaran a Alemania. Al bajar del tren, el gendarme nos llamó para que fuésemos hacia un barracón. Entonces, dos jóvenes que estaban con nosotros en nuestra casa, y que ya habían pasado por un campo -del cual habían conseguido salir gracias al Partido Comunista y a los sindicatos franceses, sin los cuales muchos no estariemos vivos hoy- nos zafamos discretamente. Caminamos y caminamos durante horas hasta llegar nuevamente a Toulouse. Yo ya era militante de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). Después de este episodio vi claro que tenía que volver a Barcelona.

¿Y no era arriesgado volver en aquel momento, tan pronto?

Yo era joven y además parecía más joven todavía. Barcelona era mi ciudad. Yo no tenía aspecto de obrera. Había estudiado en el Instituto-Escuela de la Barceloneta. ¿Por mi aspecto nunca me cogerían, eso está claro, comprendes? Teniamos técnicas para no caer en cadena cuando la policía de la dictadura nos perseguía.

¿Pero la volvieron a pillar y volvió a escapar?

Sí, nos caímos. Y me torturaron brutalmente, concretamente los hermanos Creix, dos policías muy sádicos al servicio del franquismo. Después fui a la prisión de Las Ventas, en Madrid. Una prisión de monjas para mujeres, muy dura, pero donde las republicanas estuvimos bien organizadas para apoyarnos unas a otras. Resistíamos allí a dentro, celebrábamos el 14 de abril -día de la República- y nos negábamos a besar la bandera de los nacionales. Me volví a zafar, a la altura de Zaragoza, cuando me trasladavan para hacerme el consejo de guerra. Entre los del partido, por recomendación de la Tomasa Cuevas, sabiamos que para poder escapar en una ciudad era clave conocer alguien que te pudiese ayudar. ¡Pero yo sólo conocía Barcelona! Tuve la suerte de que nadie me siguiera. Así que escapé a pie y atravesé los Pirineos.

Increíble historia

Y era la segunda vez que atravesaba a pie los Pirineos. La primera, huyendo de la entrada de los nacionales, por el Pertús. Años más tarde de esta segunda fuga volví a Barcelona. Pero con una vida como la que he llevado, yo no he podido pensar de otra forma.

¿Cómo vivió en la Barcelona de los 40?


Pues conseguí trabajar en el Diccionario Vox, que era de la Iglesia. Y después en la Editorial Bruguera, que se portó muy bien conmigo. Había bastante gente afiliada. Recuperación de gente que había sido de la JSU, jóvenes que habían vuelto de Francia y alguna gente nueva. Había buena organización en todos los distritos. Yo fui dirigente de la JSU en Cataluña e iba por los pueblos a contactar con gente. Era assiesgado y una vez estuvieron a punto de volverme a pillar.

¿Lo puede explicar?

Un día fuimos a buscar a las seis de la mañana a un preso a la Modelo. Un preso del Partido, pero su salida se estaba retrasando. Es un poco complicado de explicar, pero era un tiempo con muchos, muchos, muchos policías por todas partes. Me di cuenta que me seguían unos Guardies Civiles. Me que subí a un taxi y cuando iba a bajar, repentinamente, vi como un Guardia Civil venía hacia mí. Salí corriendo, me metí en el Metro de Lonja, en el Pla Palau, al lado de Correos, y tuve la suerte que justo pasaba un tren. Llegué hasta las afueras de Barcelona y telefoneé a un compañero del Partido para decirle que me comprara un billete de primera clase para ir a Figueres. Dos compañeras más vinieron, me cambiaron totalmente el aspecto, me dieron un salvoconducto y, finalmente, el contacto de un contrabandista para cruzar la frontera. Fueron muchos días andando sin cesar. ¡El Partido era rapidísimo en estas cosas! El régimen ni lo sospechaba. Esta vez sí que salí definitivamente de España.

¿Cayó mucha gente en los años 40?

Sí. Había mucha actividad, también guerrillera, de maquis. Mucha gente y muy joven cayó, sobre todo raíz de la desarticulación del Partido en Reus. En la Francia de después de la Segunda Guerra Mundial la prensa hizo campañas a favor de los detenidos y se hicieron manifestaciones para impedir que se fusilase a muchos comunistas, a gente como el Sisquet que era el responsible de la JSU en Cataluña, un chico que conocía. Lo fusilaron cuando sólo tenía 23 años. Pobre compañero.

¿Y después, qué hizo?

Bien, primero volví a Toulouse con mis padres y después me fui a París, gracias a la JSU. Un día vino Dolores Ibarruri a pasar el verano y ella me invitó a la Unión Soviética donde pasé tres días, para el Primero de Mayo. Yo me fui convirtiendo en una persona de contrastada confianza para el Partido, hecho que me permitió hacer lo que hice a lo largo de toda mi militancia.

¿Cómo valora la caída del bloque socialista de Europa del Este y la URSS?

Ya hacía mucho de tiempo que se veía que íban subiendo los arribistas, los que no eran comunistas. Y la cosa se iba aguantando mal. Y ya se vio que los que han traído el capitalismo y ahora controlan esos países eran aquella gente sin escrúpulos que iba subiendo en aquellos años. Las cosas habían ido empeorando y además había gente que vivía en un régimen de privilegios con respecto a buena parte de la población, y aquello no tenía nada que ver ni con el comunismo ni con la revolución. Rumania, que era el país que más conocí, era un país muy atrasado. Los campesinos eran como los haiduk, los “bandidos” de las películas. Era un país antiguo. También había una minoría muy inteligente en Bucarest, afrancesada, muy leída, ingenieros, literatos. Pero había una gran diferencia de clase. En los pueblos, la gente era muy primitiva, era como volver 200 años atrás. Me encantaban sus trajes y su arte. Pero meter el socialismo allí era muy difícil, aunque algunas cosas sí que funcionaban. Recuerdo, específicamente, a una amiga mía que era mujer de la limpieza que pudo cuidar las enfermedades de sus niños y llevarlos a todos a la Universidad. Y yo, por ejemplo, pude estudiar Bellas Artes, con facilidades. El Estado facilitaba que todo el mundo estudiara tuviera la edad que tuviera.

Sin embargo, por ejemplo, en la URSS sí que se pudo hacer una socialismo a raíz de una revolución a pesar de tener un contexto social como el de Rumania

Sí, pero los bolcheviques no eran bastante gente como para poder abarcarlo todo en un país tan enorme y culturalmente variado como la URSS. Sucedió que había mucha fe, una fe de cariz casi religioso. Mucha teoría que no acababa de casar exactamente con el marxismo, con un marxismo emancipador, abierto. Durante años hubo adoctrinamiento para la gente de base, que era gente muy buena, pero que hacía un análisis que no era como el mío. Yo en el partido discutía muy a menudo al respecto de que cada persona no fuese como la pieza de un reloj. Nuestra idea, la de los marxistas, es más amplia, porque queremos la liberación de la persona y abolir la explotación del hombre por el hombre, sobre todo eso.

Usted hacía patente los valores avanzados de la II República …

Para personas como yo, formadas en la educación de la República, una educación integral, buena, sin ningún resentimiento, el comunismo era una cosa más amplia, las barreras nacionales no existían. Toda la generación de la República tenía una formación liberadora. Eramos conscientes de ser ciudadanos. Nos sacaron de la cabeza la idea de élite, de la minoría que lo tiene todo, que se impone a los demás, que es el mundo que tenemos ahora. Lejos de eso, a nosotros, a mi generación, nos abrieron la puerta de la libertad.

Cosa que es muy importante

Era una educación muy amplia, la de la Segunda República. En el Instituto incluso hacíamos un diario. El deporte, las ideas, la igualdad. Todo eso era la sociedad que iba subiendo y que el franquismo cortó de raíz.

Un oso ataca a dos turistas hungaros al sur de la población de Rumanía de Brasov

Dos turistas húngaros fueron atacados en la madrugada de hoy por un oso cuando dormían en su tienda de campaña en las montañas de Bucegi, en el centro de Rumanía, al sur de la ciudad de Brasov, informó hoy la prensa local.

Ambos, un hombre de 45 años y su hijo de 25, fueron llevados al hospital más cercano, donde fueron atendidos por varias heridas producidas por los zarpazos del oso.

Cartel alertando sobre la presencia de osos

Cartel alertando sobre la presencia de osos

De acuerdo con las autoridades sanitarias, el padre sufre heridas en la oreja, la cabeza y la mano y tiene un hombro dislocado, mientras que el hijo sólo tiene lesiones superficiales que pueden ser tratadas en un ambulatorio.

Se trata del tercer incidente de este tipo que se produce en la zona en los últimos días, después de que otros dos osos atacaran a un pastor y a dos vecinos que estaban acampados en esta parte de los Cárpatos, si bien ninguno de los tres resultó herido.

La policía local ha advertido de que al menos dos osos adultos atacan en las montañas Bucegi a las personas, especialmente a aquellas que se hospedan en tiendas de campaña donde los animales esperan encontrar comida.

El de esta madrugada es el ataque más grave en lo que va de año, después de que en el año 2008 varios turistas acampados en zonas prohibidas resultaran heridos por los osos, que buscan alimentos en los poblados de la región.

Ejemplar de oso en Rumanía

Ejemplar de oso en Rumanía

Empresas hortofrutícolas de Almería viajarán a Rumania para presentar sus productos

La Consejería de Economía y Hacienda, a través de Extenda, Agencia Andaluza de Promoción Exterior, organiza una misión comercial hortofrutícola a Rumania donde participarán siete empresas andaluzas del sector, siendo seis de ellas de la provincia de Almería y una de Granada. En esta acción de promoción internacional, que tendrá lugar del 20 al 24 de julio.

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Las compañías andaluzas mantendrán reuniones con importadores y cadenas de supermercados rumanos. Entre estos agentes comerciales se encuentran las cadenas de distribución alimentaria Cora, Auchan y Penny Market. Asimismo, los encuentros bilaterales entre importadores rumanos y productores andaluces se celebrarán en distintas ciudades de Rumania como Bucarest y Crevedia, entre otras.

La delegación de la comunidad esta compuesta por las siguientes marcas: la granadina Eurocastell y las almerienses Agrupalmería, Darzovez Ispanija, LQA, Nature Choice, Mabe P y Vega Cañada.

Rumania cuenta con 14,8 millones de hectáreas de tierra cultivable, de las cuales el 95% están ya en manos privadas. Rumania es el segundo productor agrícola de los países del Este después de Polonia, según los datos de Extenda. Además, en los informes recogidos se señala que tanto el clima, como la fertilidad de la tierra, son propicios convertir al país en una importante potencia agrícola.

Las exportaciones agroalimentarias andaluzas a Rumania en el primer semestre de 2009 han generado unos siete millones de euros. Asimismo, la provincia andaluza con mayor índice de exportación es Almería y los productos más exportados son principalmente frutas y legumbres, un 69,8% del total.

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