Guía de Turismo de Rumanía

Atardecer sobre el pico del monte Ceahlau. La naturaleza en Rumanía es increíble. ©Iñigo Pedrueza.
Atardecer sobre el pico del monte Ceahlau. La naturaleza en Rumanía es increíble. ©Iñigo Pedrueza.

Guía de Rumanía tiene ya varios años de vida, sin embargo, nos hemos dispuesto a remozarla y ampliar los contenidos para proporcionar al viajero más información del turismo del país dacio. Nuestros objetivos son simples y claros, acercar a los turistas de España y América Latina el bello país que es Rumanía. A los turistas y las personas que se interesen por la cultura, la geografía, la historia, el arte, la gastronomía y la actualidad del país balcánico. Rumanía es un país cercano en muchos aspectos al mundo hispánico pero muy desconocido y que sufre de ciertos tópicos injustificados. La cultura rumana, la lengua, son una mezcla del Mediterráneo y del mundo oriental, ruso y turco. Situada en una inmensa llanura dividida por los Montes Cárpatos, el país se cierra al sur por el Danubio, que el turismo de cruceros fluviales está descubriendo.

Hablar de Rumanía es hablar de una compleja historia, de mitos como el del manido Conde Drácula y de acontecimientos mucho más recientes que han agitado la historia europea. Por suerte, en la actualidad el país intenta superar su retraso y se acerca a la Unión Europea, a la que pertenece desde 2007. Intentar desentrañar la realidad rumana y superar ideas preconcebidas es otro de nuestros objetivos fundamentales.

Imágenes de Rumanía
Imágenes de Rumanía, tan diversa como desconocida y, sobre todo, atractiva.

Monumentos y cultura milenaria.

Bucarest posee tesoros arquitectónicos ocultos e cada esquina. ©Iñigo Pedrueza.
Bucarest posee tesoros arquitectónicos ocultos e cada esquina. ©Iñigo Pedrueza.

El patrimonio rumano es muy desconocido, esperamos que con nuestra ayuda lo se aun poco menos. Prueba de ello es que al menos 8 sitios o monumentos pertenecen al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

La arquitectura religiosa destaca en Rumanía, sobre todo porque muchas de sus iglesias, templos y monasterios están construidos en madera. Con nosotros se adentrarán en los monasterios de la Bucovina (Arbore, Humor, Moldovita, Patrauti, Voronet, Suceavita o Neamt), al norte junto a Ucrania y Moldavia.

Visitaremos las iglesias de madera de otra región poco conocida e igualmente maravillosa, Maramures, y también el célebre Cementerio de Sapanta.

En la cinematográfica Transilvania romperemos los clichés mostrando la verdadera historia del mito de Vlad Dracul en Bran, en la provincia de Brasov. Los castillos de Transilvania, fortalezas dacias y palacios de toda suerte no provocan miedo, sino respeto por una arquitectura y un arte cuidado y antiguo. Las ciudades transilvanas se alejan del pavor de las películas de Hollywood y la Hammer, todo lo contrario, son animadas poblaciones con gente amable y cercana. Brasov, Sibiu, Cluj, Sighisoara ciudades medievales con una arquitectura mucho mejor conservada que la de la capital y otras muchas que recorreremos por nuestras páginas.

En el Banato visitaremos Timisoara ya cerca de Serbia y Oradea en la región de Crisana, junto a Hungría. Craiova en Valaquia acompaña al Danubio, arteria fluvial donde las haya y frontera común con Bulgaria. Constanza frente al mar negro nos permitirá conocer la fachada marítima del  país. Y para terminar nuestro recorrido histórico y monumental Bucarest, la capital, que recupera su esplendor de antaño y de influencia francesa, poco a poco.

Naturaleza exuberante a descubrir.

Cascada de Duruitoarea, en los Cárpatos. ©Iñigo Pedrueza.
Cascada de Duruitoarea, en los Cárpatos. ©Iñigo Pedrueza.

Como ocurre con la historia, la cultura y los monumentos poco se conoce de un país donde la naturaleza aún es predominante. Rumanía posee una imagen injusta, asociada  a la antigua industria pesada y del petróleo, cuando en realidad ha conservado muchos espacios naturales mejor que otras países de Europa, como por ejemplo la cascada de Bigar, cerca de la frontera con Serbia, y tan desconocida como sorprendente.

Las costas del Mar Negro con sus balnearios turísticos de la época comunista se recuperan y comienzan a ofrecer vacaciones agradables en un entorno bello. El delta del Danubio es un espacio natural de primer orden, por ejemplo, pero además de mar, Rumanía ofrece montañas. Los Cárpatos dividen al país en dos con su arco. Sus montañas harán las delicias de los caminantes y senderistas ya que son prácticamente desconocidas fuera de Rumanía. Además del trekking, los Cárpatos ofrecen estaciones de esquí como la de Poiana Brasov, ríos y arroyos donde la pesca deportiva es un placer aún natural.

En Maramures, como queriendo crear escenarios majestuosos para sus monasterios, aflora la roca  de sus estrechos desfiladeros entre el verdor general en entornos como el de las Gargantas de Bicaz.

Cultura.

Bucarest es la ciudad de los museos. Edificios de estilo neoclásico francés del siglo XIX que sobrevivieron a las locuras de la dictadura. Aquí se conserva el refinamiento de una cultura que nada tiene que ver con las ideas que muchos se hacen.

Pope en un monasterio moldavo. Los monasterios de Maramures y Moldavia rumana son uno de los atractivos culturales más conocidos de Rumanía. ©Iñigo Pedrueza.
Pope en un monasterio moldavo. Los monasterios de Maramures y Moldavia rumana son uno de los atractivos culturales más conocidos de Rumanía. ©Iñigo Pedrueza.

Y entre los nombres de la cultura rumana encontramos artistas como Constantin Brancusi escultor francorumano o el poeta también francorumano Tristan Tzara iniciador del dadaísmo tuvieron orígenes rumanos aunque su vida y trayectoria artística se diese en Francia.

Ese trazo común, la emigración o el exilio afectó a otros de los intelectuales más importantes como los músicos Georges Enesco y Constantin Dimitrescu, el dramaturgo Ionesco o el historiador y novelista Mircea Eliade todos vinculados a Francia donde se nacionalizaros o residieron. Hoy en día la soprano Angela Gheorghiu es una de las voces más importantes de Rumanía, y nunca mejor dicho.

Hoy en día junto al folklore y la música tradicional, nuevos artistas aparecen e intentar escapar de la imagen antigua de Rumanía en busca de una nueva. De la tensión y los intercambios entre ambas opciones surge la verdadera Rumanía del siglo XXI.

Y fiesta.

El este de Europa es un destino para quienes piensan que sólo hay fiesta en España. Las calles del centro de Bucarest están siempre animadas y llenas de gente. Además el tipo de fiesta es bastante pacífico y muy seguro. Ideal para la gente que recorra el país y quiera disfrutar de marcha, pubs y discotecas toda, toda la noche.

FIesta en la Shooteria de la ciudad vieja de Bucarest. Foto de Alin Popescu.
Fiesta en la Shoteria de la ciudad vieja de Bucarest. Foto de Alin Popescu.

Rumania en coche, en tren, en barco…

Rumanía se presta a un viaje en cualquier medio de transporte. El avión nos acerca a Bucarest. El coche nos permite recorrer Europa y llegar a los lugares menos turísticos y más aunténticos. Y el barco hace posible visitar varios países en cruceros fluviales en el Danubio.

Alojamiento, transporte y gastronomía.

La red hotelera y de transportes en Rumanía se está modernizando desde su entrada en la Unión Europea. Hoy el país ya cuenta con un buen numero y restaurantes de calidad. En nuestras páginas les hablaremos de todo ello destacando los mejores lugares para dormir y comer. Para ello visite nuestras secciones de alojamiento, transportes y gastronomía y si ya ha decidido venir a Rumanía, en está página puede encontrar los mejores hoteles.

Los rumanos: Desmontando los mitos.

Vendedora de quesos que pidió ser fotografiada para plantarnos esa gran sonrisa. Así son los rumanos. ©Iñigo Pedrueza.
Vendedora de quesos que pidió ser fotografiada para plantarnos esa gran sonrisa. Así son los rumanos. ©Iñigo Pedrueza.

Como todo país del mundo, su población es el resultado de la mezcla y el mestizaje, de la unión de diversas gentes venidas de diversos lugares, cuyo crisol ha sido el territorio rumano. Más aún hablando de los Balcanes donde las fronteras han bailado al son de las guerras y las invasiones. Cuando entendamos que ningún estandarte fue más legitimo que otro podremos comprendernos mejor, respetarnos y comenzar a caminar juntos hacia los objetivos sociales que son los de todos. En Rumanía se ven los influjos de muchas poblaciones del pasado, dacios, romanos, valacos, húngaros, moldavos, alemanes, griegos, búlgaros, serbios, albaneses, judíos, turcos, gitanos, rusos… todo tan mezclado que cualquier división no puede ser más que artificial. De esta mezcolanza ha surgido un país con problemas, pero con mucha paciencia y sobre todo con gentes amables que desmontan en un instante los prejuicios de los turistas que se creen superiores. Si usted viaja a Rumanía y sale de la capital podrá comprobar lo que decimos. Los rumanos siempre están dispuestos a ayudar, de forma desinteresada y con la sonrisa en la boca. No pocos motivos para invitarle a conocer Rumanía en un viaje por todas las ciudades y rincones de este país fantástico para pasar unas vacaciones únicas.

Viajar es olvidar quienes creemos que somos, alejarnos de nuestras propias leyendas y mirarnos en los ojos de los otros, para empezar a comprender quienes somos de verdad. Rumanía es un país que rompe prejuicios, ¡Visítelo!

Gracias a Eventur por invitarnos de nuevo a Rumanía al bLog Trip #Prineamt! Gracias amigos!